Armored Trooper VOTOMS vuelve con Mamoru Oshii dirigiendo
Noticia22 ago 20264 min de lecturaLeonel

Armored Trooper VOTOMS vuelve con Mamoru Oshii dirigiendo

Armored Trooper VOTOMS: Die Graue Hexe revela tráiler principal y reparto. La primera parte de este proyecto por el 50 aniversario de Sunrise llega a cines el 20.

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Armored Trooper VOTOMS regresa por todo lo alto: Die Graue Hexe, dirigida nada menos que por Mamoru Oshii, ha revelado su tráiler principal, visuales de personajes y el reparto de voces completo, de cara a su estreno en cines el 20 de noviembre.

Un proyecto por el 50 aniversario de Sunrise

Die Graue Hexe forma parte de las celebraciones por el 50 aniversario de Sunrise, uno de los estudios más influyentes de la historia del anime de mechas. El proyecto reúne a Mamoru Oshii —director de clásicos como Ghost in the Shell— al frente de la dirección, con Sunrise de nuevo a cargo de la animación y la colaboración de Production I.G. Es una combinación de talento poco habitual incluso para una franquicia tan veterana como VOTOMS.

De qué trata la historia

Ambientada hacia el final de un conflicto de 100 años entre las facciones de Gilgamesh y Balarant, la trama sigue a la oficial Maki Stauffenberg (con la voz de Mabuki Ando), enviada a una base del frente para investigar a Ash Vamps (Miyuki Sawashiro), una soldado penal apodada "la Bruja" por ser la única superviviente de todas las misiones en las que ha participado.

Un estreno en dos partes

La película se estrena en dos partes: la primera llega a cines japoneses el 20 de noviembre de 2026, mientras que la fecha de la segunda parte todavía no se ha anunciado. Es un formato que recuerda a otros grandes eventos cinematográficos de anime reciente, pensado para dar el espacio necesario a una historia con la escala y el peso narrativo que promete esta nueva entrega.

Por qué es una noticia relevante

VOTOMS es una de las franquicias de mechas más veneradas por su enfoque realista y desgastado del combate robótico, muy alejado de la espectacularidad habitual del género. Que Sunrise recupere la saga para su aniversario, con Oshii al mando, es una declaración de intenciones: una apuesta por el prestigio y la nostalgia de los fans de siempre, más que por captar a un público nuevo con fórmulas manidas.

Qué es VOTOMS y por qué se cita tanto

Para quien no venga de la franquicia: Armored Trooper VOTOMS (1983) es la serie que llevó el mecha al extremo opuesto de lo que hacía Gundam. Sus robots, los Scopedogs, son maquinaria militar barata y desechable: se rompen, se sustituyen y no tienen nada de icónico. El protagonista, Chirico Cuvie, es un soldado desechado por su propio bando.

Ese enfoque —el mecha como equipamiento, no como símbolo— es la razón por la que la serie sigue citándose cuarenta años después cada vez que una producción quiere alejarse del robot heroico. No fue un éxito masivo en su momento; se convirtió en referencia con el tiempo.

Oshii y VOTOMS: por qué encaja

La combinación no es tan sorprendente como parece de entrada. Mamoru Oshii lleva toda su carrera trabajando sobre lo mismo que interesa a VOTOMS: cuerpos convertidos en herramienta, instituciones que gastan personas y un ritmo narrativo que prefiere el silencio a la escalada. Ghost in the Shell y Jin-Roh están más cerca del tono de VOTOMS que de cualquier mecha convencional.

La consecuencia práctica es que conviene ajustar expectativas: con Oshii al mando, lo probable no es una película de combates espectaculares, sino una historia lenta, verbal y atmosférica que use los Scopedogs como decorado y no como espectáculo. Quien vaya buscando acción de mechas puede salir decepcionado; quien vaya buscando cine de Oshii, no.

Una opinión: aniversario, prestigio y un público muy concreto

Que Sunrise elija VOTOMS para su 50 aniversario dice algo interesante sobre a quién se dirige. Podría haber tirado de Gundam, que es la franquicia con la que gana dinero. Elegir en su lugar una serie de culto de 1983, ponerle a Oshii y estrenarla en dos partes es una decisión de prestigio, no de taquilla.

Eso tiene una lectura buena y otra menos: la buena es que un proyecto así no se hace para complacer a un departamento de marketing y suele traducirse en libertad creativa. La menos buena es que las películas concebidas como homenaje a los fans de siempre tienden a dar por sabido demasiado, y una entrega ambientada al final de un conflicto de cien años entre Gilgamesh y Balarant no es precisamente amable con quien llega nuevo.

El formato en dos partes, con la segunda todavía sin fecha, añade la incógnita de siempre: una primera mitad que se estrena sin saber cuándo llega el cierre es una apuesta que el espectador asume a ciegas.

Antes de verla

No hace falta ver los 52 episodios de la serie de 1983, pero sí ayuda entender el marco: dos bloques militares agotados tras un siglo de guerra y un mundo donde pilotar un mecha es un oficio peligroso y mal pagado, no un destino heroico. Con eso basta para entrar.

Para el resto de recuperaciones de clásicos que están marcando el año, tienes nuestro repaso de por qué 2026 es el año de las secuelas y los remakes.


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